Perdida por las calles de Vejer



Después de las intensas lluvias y aprovechando los esporádicos rayos de sol no encuentro mejor alternativa que la de volver a perderme por las calles de Vejer.



Calles empedradas, repletas de historia y guardando la esencia de Al andalus por norma.
Calles que te envuelven en un laberinto en el que quedas invitado a perderte.
Si caminas por su centro histórico es fácil no encontrar con otros transeúntes,quedas invitado a estar solo, a perderte en el tiempo y olvidarte de que existe.
La riqueza arquitectónica de su trazado histórico , el conjunto monumental en si es una gozada pero individualmente cada fachada tras sus muros encierra una historia.
La belleza de sus patios es mística, cada uno está engalanado con su propia personalidad.
Ese derroche de belleza traspasa sus puertas y te puedes encontrar con calles repletas de macetas, la combinación de la luz , el blanco de sus fachadas , el colorido de sus flores harán que te pierdas en una encrucijada para tus sentidos.





Si paseas por sus callejuelas siempre encontrarás alguna que termine su recorrido hacia el que yo llamo el balcón del Estrecho, y es que desde el muro tendrás oportunidad de contemplar la costa hasta el Cabo de Camarinal. Los días claros, es decir la mayoría de ellos se divisa la costa de Marruecos,por las noches también llegándose apreciar incluso el faro de Espartel.

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