Volver a Sevilla en primavera

Hay muchas razones para visitar Sevilla en cualquier época del año, sin embargo durante la primavera el duende del sur hace acto de presencia en esta ciudad y la llena de un embrujo que te hechiza únicamente al aroma del azahar.
 Para mi Sevilla es una de las ciudades más bonitas del mundo así que teniendo la suerte de estar a poco más de una hora de Vejer de vez en cuando hay que escaparse y perderse por sus tesoros.Disfrutarla y admirarla.


Recomiendo comenzar la ruta paseando por los magníficos jardines de su Alcazar. El tiempo se detiene en ellos y te regala un momento único de belleza por doquier.


A su salida piérdete por la judería de Sevilla, deleitate en cualquier rincón de la belleza de la ciudad .
No dejes de subir una vez que estés frente a la Catedral a la terraza del hotel Eme,tiene unas vistas espectaculares a la Catedral y cualquier momento del día es idóneo.


Un buen momento para hacerlo es al medio día ahora en primavera y tomar un aperitivo.
Yo cada vez que visito Sevilla me hago mi buena ruta de tapas en este caso y estando tan cerca me dirijo a la Cervecería Giralda, un clásico que encierra la esencia de Al andalus en su paredes, ya que el edificio conserva parte de la estructura de su pasado árabe siendo entonces Hamman .Siempre me pido el solomillo al whisky especialidad de la casa.

Justo en frente La Taberna Belmonte, unos pasos más hacia arriba la Bodega de Santa Cruz conocida como las Columnas.Me encanta ir a las columnas por la simpatía de su personal que te hacen disfrutar de ese carácter alegre y jovial que un buen camarero de esta tierra ha de saber entregar.


Saliendo de las Columnas dirección hacia la izquierda me pierdo por las calles del Barrio Santa Cruz y mientras me voy recreando en las imágenes literarias que me regalan. Siempre recuerdo la historia de nuestro Don Juan Tenorio,  me imagino como  debían de transcurrir por estas calles donde ahora paseo en una época no muy lejana pero tan distinta.
Llego al último lugar para terminar la ruta de tapas, en el Bar las Teresas y casi como postre me pido un queso viejo bien curado con un Pedro Ximenez.








Sigo paseando por Sevilla, cruzo el Puente de los Remedios y paso a Triana a pasar allí la sobremesa.

La próxima escapada que haga a Sevilla comenzare de tapas por Triana, de este barrio también tengo muchas cosas que mostraros.



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