Zahara de la Sierra

Suele sorprendernos aunque sepamos que lo hará cuando aparece ante nuestra visión tras dejar atrás parte de un bello recorrido por la sierra de Cádiz. Su visión es la de un pequeño pueblo suspendido en un peñasco  a los pies de un castillo medieval a los pies de un lago donde queda reflejado el blanco de sus casas en el color de la piedra.
Aunque no su visita no entre dentro de la ruta ante magnifica belleza os sentiréis tentados a visitarla, su recorrido por su centro histórico es breve y merece la pena entre otras cosas por perder la noción del tiempo, e incluso porque es un pueblo que quedo suspendido en una época lejos de la actual civilización.

Desde lo lejos destacan los restos de su castillo, su presencia es fiel testigo de un pasado marcado por ser un importante pueblo fronterizo durante la reconquista, con un marcado legado que aún hoy pervive de su etapa nazarí.

Al caminar por sus calles a medidas te acercas al peñasco donde se asientan los restos del castillo observas que el trazado de sus calles parece hecho tal cavado en la piedra y que parte de sus casas parecen estar dentro de las mismas.


De su época más esplendorosa la nazarí, solo quedan los restos de su castillo.
De la época mediaval la puerta de la villa a los pies de la peña donde se asienta y desde aún pueden adivinarse resto de aquella antigua ciudad e incluso puedes pisar parte de el empedrado de sus calles si decides subir a ver las vistas panorámicas desde su castillo.
Zahara de la Sierra te dejara el grato recuerdo que dejan estos pueblos blancos de la sierra de Cádiz con sus pintorescas estampas de calles empinadas donde el blanco reluce bajo el sol.En este pueblo particularmente predomina el silencio y las bellas vistas a las montañas y a su lago. Sentirás que el tiempo se haya congelado siglos atrás.




Su industria es básicamente agro-alimentaria y  sigue la tradición milenaria aprovechando los recursos de la zona, así en Zahara de la Sierra se sigue conservando aún una almazara de aquella época nazarí . Hoy día puede presumir de tener la Almazara Olium Viride, aceite ecológico de excelente calidad y sabor.Lo puedes encontrar en las tiendas del pueblo y también es fácil encontrarlo en las tiendas especializadas .
En la almazara, la producción del aceite de oliva en el Molino del Manzanillo, se convierte prácticamente en la única forma de mantener vivo el olivar de Zahara, que necesita del trabajo de los arrieros para el transporte de la mercancía debido a la orografía de su terreno.
Otro de sus tesoros gastronómicos elaborado siguiendo la tradición es el queso payoyo de la sierra, su nombre viene por el de las cabras originarias de la zona, son quesos artesanos de cabra de ganadería extensiva en los montes de la sierra , elaborados con leche pura de cabra.En Zahara de la Sierra podréis ir directamente a comprarlo ya que  la empresa Castillo de la Zahara que queda a la entrada del pueblo.Mi queso preferido el de romero aunque hay diversas variedades que seguro os sorprenderán muy gratamente.
Destacan igualmente en la producción de chacinas artesanas que igualmente podréis comprar en diferentes empresas de producción artesanal dentro del pueblo.
La gastronomía de la sierra sigue guardando esa esencia de los tradicionales platos de la sierra, recetas que aún hoy día se conservan.Así os hablaré de platos sencillos elaborados con productos de locales como los quemones, una sopa de pan, agua y sal con aceite de oliva virgen, ajo, cebolla y perejil, que se consume casi seca.También en sus fogones otra sopa serrana llamada Sopa de gato también con muy pocos ingredientes , solo un sofrito de ajos que se añade a un caldo elaborado con agua y comino y al que se le añade dejando reposar unas rebanadas de pan.Son platos del recetario serrano que los zahareños se empeñan en conservar.De su repostería cabe mencionar su carne de membrillo o sus diversas mermeladas caseras, mi preferida la de naranja amarga aunque la encontraréis de diversas frutas y sus cremas de batata o boniato .
Personalmente prefiero visitar la Sierra en invierno, no por las bellas estampas que suele regalar una nevada en la Sierra sino porque encuentro que es más auténtica el matiz serrano y a pesar del frió puedo disfrutar mucho más de su gastronomía  del aroma serrano con el olor al humo que desprenden sus chimeneas y de largas caminatas por sus senderos en los que es fácil encontrar bonitos pinsapares difíciles de encontrar en otros lugares.Cerca de Zahara otros pueblos que visitar como Olvera, Grazalema y el invierno sin duda invita a ello.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Volver a Sevilla en primavera

La noche de San Juan

Un día en la Sierra