Los vinos de Jerez.
Durante este año 2014, Jerez goza del privilegio de ser la ciudad europea del vino.Será un año repleto de eventos donde el Sherry será el gran protagonista.
Una vez que te adentras en el mundo de los vinos de Jerez no dejas de sentir admiración por los mismos y ello porque el Sherry no es solo un vino más sino porque es un vino único.Es la joya enológica de España.
Son
vinos únicos en el mundo por diferentes razones aunque la más importante es su
crianza.
Aunque
inicialmente es un vino blanco cualquiera de la variedad palomino, tras
fermentar comienza a desarrollar de manera natural una película protector en su
superficie que se conoce con el nombre de flor.
En
ningún lugar del mundo se ha conseguido reproducir con éxito su flor, y es esto
lo que hace que estos vinos tengan un carácter único.
El gran secreto para que
se de la flor lo aporta la situación geográfica por la proximidad del marco de
los vinos de Jerez a la desembocadura del río Guadalquivir y a su clima
privilegiado gracias a los vientos de poniente que suavizan las temperaturas y
aporta humedad, siendo estas unas condiciones climatológicas únicas.
Este
velo tiene varias funciones vitales siendo la más importante la de proteger el
vino de la oxidación. Metaboliza el alcohol y otros elementos aportando esos
aromas y sabores característicos.
Tras la
primera clasificación de los vinos en invierno tras la cata se seleccionan los
vinos que irán por crianza biológica( con la protección de la flor), y aquellos
que por tener más cuerpo sean destinado a oloroso evolucionarán ya bajo crianza
oxidativa.
Estos
vinos de Jerez con su característico sistema de solera permanecen en sus
templos, las bodegas del marco de Jerez son de las más antiguas de España. Son
conocidas como las catedrales del vino y nos es para menos porque los vinos de
Jerez rozan la divinidad.
La construcción de estas bodegas van relacionadas con las condiciones fisicoquímicas que demanda la crianza del vino. Así la altura, los ventanales y el albero en el suelo para mantener una temperatura que no perturben los vinos durante los intensos veranos del sur.
Estas bodegas son la seña de identidad de Jerez, pasear por sus calles es llevarte impregnado el olor a vino que desprenden.Así la ciudad gira alrededor de la industria del vino e incluso sus eventos festivos y gastronómicos.Jerez es la ciudad del vino y no se puede concebir la misma sin el mismo.El vino de Jerez en este área pasa a ser una filosofía de vida para los jerezanos.
Aunque no somos los de la zona los que más apreciamos nuestros vinos,son bien apreciados traspasando fronteras e incluso viajando en el tiempo, prueba de ello la encontramos en la estrecha conexión que hay entre el Sherry y la literatura. Son tantos los autores de todas las épocas que los han alabado, entre ellos uno de los más apasionados fue Shakespeare, en su obra literaria los llega a mencionar unas 50 veces siendo su personaje Falstaff en la obra de Enrique VIII, quien mayor exaltación de los mismos hace,( “Si mil hijos tuviera el primer principio humano que les enseñaría sería de adjurar de toda bebida insípida y dedicarse por entero al Jerez”).
También
son muchos los autores españoles que los tienen en cuenta así entre otros Pío
Baroja, Rafael Alberti, Blasco Ibáñez, Espronceda y un largo etc..
Son ideales a la hora de maridar tanto con la cocina tradicional de la zona como con los platos más sofisticados de cualquier lugar del mundo.
Son impresionantes las posibilidades que ofrecen estos vinos.Os recomiendo no dejar de tomar una manzanilla con unas gambas,mojama o ese pescaíto frito tan de Cádiz.
El fino va genial con mariscos,embutidos,jamón ibérico e incluso con comida japonesa.
El amontillado casa muy bien con un risoto a poder ser de setas.El oloroso con un buen rabo de toro, el cream con un foie y el Pedro Ximenez con un chocolate negro.
Son impresionantes las posibilidades que ofrecen estos vinos.Os recomiendo no dejar de tomar una manzanilla con unas gambas,mojama o ese pescaíto frito tan de Cádiz.
El fino va genial con mariscos,embutidos,jamón ibérico e incluso con comida japonesa.
El amontillado casa muy bien con un risoto a poder ser de setas.El oloroso con un buen rabo de toro, el cream con un foie y el Pedro Ximenez con un chocolate negro.
Hablar de los vinos de Jerez da para muchos post, hay tanto que decir de ellos que sería imposible condensarlo en uno solo, es un mundo fascinante el del Sherry , y transmitir el amor hacia ellos no es fácil si no los has probado por ello te invito a hacerlo.








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