La costa de la luz después de la temporada.
Después del verano una vez que se ha ido la
temporada estival que se da por terminada también la temporada vacacional nos encontramos con la esencia de los pueblos costeros.
El fin de la temporada no coincida en toda la costa se puede decir que desde Tarifa a Conil no quedan ni un rastro de lo que fue el verano, pero e en el Novo
Santi Petri por ejemplo , donde quedan los grandes hoteles de la provincia, en zona de costa
la temporada fuerte para los golfista comienza en Octubre terminando en
Noviembre.
Pero yo
voy hablaros en este post en el después del verano en estos pueblos y los haré
como habitante de uno de ellos.
A
comienzos de Septiembre el ambiente festivo lentamente va desapareciendo, ello
lleva consigo que las terrazas a primera línea de playa dejen de estar
abarrotadas, los conciertos a la puesta de sol dejen de hacerse, los
puestos ambulantes se recojan hasta otro
año, en definitiva el pueblo vuelve a su letargo de invierno.
En los pueblos de interior encontraremos paisajes variados de sierras agrestes, campiñas feraces, dehesas de toros bravos, viñedos , recónditos lugares donde el tiempo pasa sin prisa.
En los pueblos de interior encontraremos paisajes variados de sierras agrestes, campiñas feraces, dehesas de toros bravos, viñedos , recónditos lugares donde el tiempo pasa sin prisa.
Aunque
ya no queda huella de esos días repletos de vida, de gentes con ganas de pasar
buenas vacaciones, de aroma a pescado frito, y el alumbrado festivo apagara sus
ultimas luces la vida de estos pueblos no desaparece, muchos se cuestionan tal
cosa y llegan a decir que no hay vida después del verano pero he de deciros que
no es cierto.
Es
cierto que el pueblo se transforma en verano algunos de ellos como Conil llegan
a multiplicar su población por 6 sin embargo el pueblo no deja de guardar sus
encantos en los meses venideros, y el sol no deja de brillar casi todos los
día. Es extraño que quede escondido incluso en días de lluvia. Así es como
cuando tras la tormenta llega la calma , es la esencia del pueblo la que brilla
tras la temporada veraniega.
El
carácter de sus gentes se relaja, muchos de ellos viven con estrés y
agotamiento el verano ya que la mayoría ha de trabajar durante el verano por
todo el año. La mayoría de los trabajos son estacionales. Así que les llega la
hora de un merecido descanso.
| Vejer sobre las nubes |
| Niños jugando en los molinos de Vejer |

Tras
días bulliciosos llega la calma, la vida en el pueblo transcurre apaciblemente,
la temperatura suave de la costa invita a salir a pasear cada día por sus
calles, por sus playas, es hora de disfrutar de buenos paseos por playas
solitarias.
Aquellos
que disfrutan del surf tienen las olas en exclusiva para ellos, los que gusten
de la pesca encuentran en estos días sus mejores momentos.
El principio
del otoño, cuando todavía se pueden aprovechar los últimos días de playa y de
sol sin demasiados agobios.
Quedamos a
la espera del invierno, tibio, bastante soleado,
que atrae a esta zona a millones de aves.
La costa de la luz no deja de ser un paraíso después del verano.
La costa de la luz no deja de ser un paraíso después del verano.




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